¿Cómo se realiza el ejercicio de la escritura?

Se cogerá un papel de color lila y en él el niño plasmará todo lo que le angustia y bloquea. Cuando acabe de escribir se quemará dicho papel en el fregadero y se dejarán fluir las cenizas por él.

Un ejercicio alternativo es hacer primero el de la imposición y luego el de disipar (quemar).

El masaje para los niños

CUARTA ETAPA

De los 15 años en adelante consideramos al niño en su etapa de pubertad y es aquí donde el niño empieza a destilar y a despertar bloqueos de otras vidas.

Citamos esta etapa como una de las más importantes, aunque eso no quiere decir que le estemos restando importancia a las anteriores. Por lo tanto, esta etapa se tiene que trabajar con la cooperación mutua y plena del adolescente. Aparte de la imposición energética citada anteriormente, el trabajo también tiene que ir acompañado con la comunicación (es decir, el niño tiene que comunicar sus sentimientos) y esto se puede hacer verbalmeríte o por medio de la escritura y la transmutación de la energía.

¿Como se le pondrán las manos?

Tocándose la derecha con la izquierda, y para bajarla se doblarán los dedos, se pondrá la mano en forma de puño, se arrastrará hacia abajo del cuerpo y se volverá a poner otra vez extendida hasta llegar al final de cada miembro.

En este caso se recomienda trabajar una zona (color) por vez y no más de tres minutos. En el caso de la zona verde, tres minutos para las piernas y otros tres minutos para los brazos. La frecuencia recomendable es de una sesión a la semana por zona.

Cuando se le trabaje el plexo al niño, previamente lo haremos visualizándolo íntegramente de color lila y al ser el plexo la parte emocional la trabajaremos con el color lila (transmutación y cambio) colocando las dos manos entrelazadas focalizando durante tres minutos el color lila. Frecuencia: una vez a la semana.


¿Cómo se pasará la energía?

En primer lugar, el magnetizador se visualizará todo él de color blanco (energía más pura) y no llevará encima ningún objeto de metal.

Al niño lo visualizará primero íntegramente de color lila (transmutación) y luego se trabajará de la siguiente forma la zona de atrás:

Espalda — color marrón

Piernas y brazos — color verde

El masaje para los niños

TERCERA ETAPA

Abarca desde los 9 hasta los 14 años. Es el momento idóneo para trabajar al niño las partes del asentamiento a la tierra, es decir, trabajarle todos sus huesos, compensándolo también con su zona emocional, o sea, la del plexo solar. La zona de asentamiento se realizará en la parte de la espalda.

Observaciones

(1) color marrón: para que coja fuerza en la tierra.

(2) color verde: ya que es la que utilizará para su trabajo (andar).

(3) color verde: tacto.

¿Cómo se pasa la energía?

En primer lugar el magnetizador se visualizará todo él de color blanco, y no llevará sobre sí ningún objeto de metal.

Al niño lo visualizará primero de color lila (transmutación) y luego lo trabajará con la energía

más pura, es decir, visualizando el color blanco cuando se trabaje su tercer ojo y el color azul cuando se trabaje en la parte de la coronilla y la nuca.

Cuando se trabaje a nivel del plexo solar se le pondrán las dos manos entrelazadas durante tres minutos, focalizando el color lila sobre la parte que se trabaja (plexo).

La frecuencia de esta magnetización energética es de una vez a la semana cada parte, en diferentes días atrás y adelante. Su duración es de tres minutos en cada caso.

En todo momento, cuando se pasa energía desde un bebé a un niño se recomienda acompañar con música de agua ya que dichas melodías mueven mucho a nivel energético, dado que el agua es, a nivel energético, un fenómeno muy energetizante y magnetizador a la vez, al pasar por diversas fases y estados.

El masaje para los niños

SEGUNDA ETAPA

Corresponde a niños de 3 a 8 años de edad. Al niño ya se le puede hacer masaje energético a nivel corporal ya que sus fases energéticas pasan por una adaptación a nivel corpóreo. El segundo cuerpo (corpóreo), es decir, el individuo que ha asumido dicho traje (cuerpo), empieza a tener autoridad y dominio propio.

En la parte de atrás trabajaremos la coronilla y la nuca al mismo tiempo. La mano derecha se pondrá en la coronilla (la presente vida) y la izquierda en la nuca para potenciar el asentamiento y mover así la energía de la vida pasada en la parte de la nuca.

En la parte frontal, el tercer ojo se trabajará con la mano izquierda.

¿Cómo se hará para pasar energía a un bebé o a un niño de las edades englobadas en esta etapa?

Ante todo, el adulto que va a dar el masaje energético al bebé o al niño tiene que estar muy armónico consigo mismo, pues de otro modo desequilibraría al niño o al bebé que son tan sensibles.

En primer lugar, el adulto se visualizará él entero en sus tres cuerpos de color lila, para de este modo hacer una transmutación. Esta visualización se realiza en tres pasos, tal como está dibujado en el próximo gráfico. Empieza por visualizar su cuerpo interno como una pirámide de color lila en el plexo solar con los ojos cerrados. En el segundo paso visualiza todo su cuerpo físico con los ojos abiertos, íntegramente de color lila de la cabeza a los pies. Y en el tercer paso focaliza un doble energético ante sí igual al de su cuerpo, formado únicamente por energía, todo de color lila también de la cabeza a los pies. Una vez haya completado estos pasos puede pasar a trabajar energéticamente al bebé de la siguiente forma:

Visualizará al bebé de color azul (sanación) de cuerpo entero y después le pasará energía de color blanco, ya que al niño debe trabajársele con la energía más pura ya que él es puro, y se le focalizará dicha energía en su tercer ojo (que se encuentra situado en la frente, un poco más arriba de entre las dos cejas). Dicho pase es para armonizar al bebé o niño en su medio actual.

Recordad que NUNCA toquéis al bebé para pasarle energía, ya que eso es contraproducente pues si le tocáis le pasáis al corpóreo y el bebé es aún energía en transformación y, por lo tanto, se tienen que trabajar sólo los cuerpos energéticos.

La frecuencia recomendada es de una vez a la semana durante no más de tres minutos de trabajo directo con el bebé.

El masaje para los niños

PRIMERA ETAPA

Abarca desde el primer día hasta los 3 años, dependiendo esto último de cuándo empiece a hablar.

El bebé o niño está muy influenciado en esta etapa por sus cuerpos energéticos, mucho más que por el corpóreo y por lo tanto se tienen que trabajar sus cuerpos astral e interno a nivel energético, naturalmente. Recordad que el cuerpo astral es el doble del corpóreo, pero puramente en energía. El cuerpo interno es el más energético y puro de todos, en el que se encuentra la esencia y el alma.

¿Cómo ayudar al niño que conecta con seres que lo desarmonizan?

Este punto es mucho más delicado y para resolverlo habréis de recurrir a profesionales que conozcan la energía.

¿Cómo ayudar al niño que conecta con seres de luz?

Simplemente, escuchándolo y haciéndote partícipe de sus vivencias como tuyas.

¿Qué debemos hacer, pues?

Pues bien, lo que deberíais hacer los adultos es escuchar y dejar que el niño explique a su manera lo que ve o lo que siente a nivel energético. No lo miréis como a un bicho raro ni le interrumpáis diciéndole que es una tontería o una fantasía, ya que el niño no se quedará con lo que le decís verbalmente. Sí se quedará con lo que le transmitáis a nivel energético y eso sí que lo percibe su cuerpo astral y es lo que realmente el niño, en su cuerpo emocional, va archivando de dicha existencia, que luego lo mostrará con la incompresión y el aislamiento por miedo a ser juzgado. Eso será lo que archivará de su fase de niñez en su alma o foco motriz de activación emocional de esta existencia y de las pasadas.

Para concluir, lo que podemos decir a la pregunta formulada es que hay que respetarles su espacio y verlo como una cosa normal, para que así no quede como una obsesión o temor en el niño. Sugiero que le hagáis preguntas acerca de lo que os cuentan, tales como: «¿Quién es el que viene?» «¿Por qué viene?» «¿Lo conoces?» «¿Qué te dice?» «¿En qué momento lo ves más?»

Que quede claro que todo lo que acuda al niño será de forma armónica y placentera para él. Si el niño conectara con cosas o personas alteradas o que le hicieran poner mal, se tendría que hacer un análisis desde el punto de vista de que el niño ha conectado con una existencia pasada y se tiene que cerrar, ya que la apertura de existencias es a la larga el cómputo de las mismas y eso sí puede alterar el carácter del niño de una forma no muy positiva, cambiando de personalidad rápida y desordenadamente a la vez.

¿Por qué hay niños pequeños que dicen ver seres luminosos cerca de ellos? ¿Es realidad o es fantasía?

Esto no es parte de una alucinación ya que eso todavía no está en la fase del niño. Esto lo podríamos englobar en la parte del adulto, el cual lleva tanta densidad acumulada que su propia mente lo lleva a crear un mundo de irrealidad en el cual se encuentra seguro y armónico a la vez. Por lo tanto, la alucinación no es más que una forma de autoprotección para no adentrarse en el mundo real.

Pero un niño aún no tiene acceso mental a dicho campo, por lo tanto, si os dice que ve algo, sea lo que sea, no lo cortéis, pues es una realidad.

Ya sé que es difícil que un adulto que no conoce el mundo de la energía lo comprenda, ese mundo tan mágico e inexplicable para vuestra mente; pero dejad al niño que disipe dicha energía mediante la palabra y que no empiece ya desde tan pequeño a bloquear. Por lo tanto, es realidad.

¿Cómo le podemos enseñar a respetar?

La única forma por la cual el niño aprende es por el mimetismo, es decir, el niño está en una fase de adaptación en la cual no conoce nada y no sabe nada y por eso aprende imitando. Es decir, que el respeto lo aprenderá de los que le rodean y si éstos carecen del mismo, el niño también carecerá. Por ello es tan importante que vosotros, padres o futuros padres, hagáis un análisis a nivel sentimiento de lo que es ser padre o madre, que simple y llanamente es enseñar mediante el propio ejemplo y la propia vivencia y no por medio de la palabra o el castigo sino por el acto ejemplificante.

El niño de 1 a 3 años

En esta etapa es muy importante que empecemos a tratar al niño como corresponde, como a un individuo en su etapa de aprendizaje y es ahí cuando tenemos que enseñar al niño la base motriz de su vida: el respeto a sí mismo y, por lo tanto, a los demás, dando igual que sean seres humanos como papeleras, pues el respeto lo es todo en su tierra, o tendría que serlo, pues mediante el mismo podrá el niño aprender.

¿Cómo podemos ayudar al bebé que empieza a andar?

Se recomienda colocarlo sobre una tela de color verde, alternándola con otra de color marrón para que empiece a coger fuerza en el trabajo (verde ) que ha venido a desempeñar en la vida (marrón), y en dichos colores se marca la familia elegida.

Estos colores van relacionados con partes del cuerpo humano, es decir, el marrón lo ubicamos en la zona de la espalda hasta el coxis, mientras que el verde lo ponemos en las piernas y los brazos.

¿Cómo podemos lograr que el bebé que gatea esté más armónico en su espacio o base motriz?

Se le puede colocar sobre una tela de algodón de color lila, lo bastante grande para que él se sienta cómodo. Ahí será donde el bebé irá conectando con la transmutación o el cambio que se está realizando en su interior y que va tomando forma fuera de él.
Podríamos decir que es una forma de adaptación de la energía a la materia, o sea, vestido o cuerpo adquirido por el individuo para dicha existencia.

Cuando el bebé se queda mirando un punto fijo en un espacio determinado, ¿con quién conecta?

Que quede claro que no nos encontramos solos NUNCA. Tal vez sí a nivel físico, pero NUNCA a nivel energético. Es decir, que hay energías que no tienen forma física pero sí se pueden percibir desde un punto de vista energético. Es decir, seres que se encuentran en astral, pero esto no quiere decir que sean de baja energía ni mucho menos. Pueden serlo o no, pero el bebé que se encuentra en una vibración del 100% energética conecta con seres de energía de la misma frecuencia, pero no más baja, ya que en el mundo energético hay unos valores vibracionales en los cuales nos movemos y NUNCA podemos entrar en campos magnéticos ni superiores ni inferiores al nuestro. Por lo tanto, el bebé estará conectando con un ser de alta vibración que le estará armonizando a su vez y haciéndole compañía a nivel compensación energética. Dichos seres son los que se mueven con el tercer cuerpo, el más puro, o sea, el de la ESENCIA.

Mientras que si el bebé conectara con seres que se manifestaran con el cuerpo astral, serían seres que han estado con él en su última existencia, y como hemos dicho que el bebé aún tiene abierta la memoria energética de aquélla, su última existencia, puede conectar con ellos e incluso hablar a nivel telepático.

Y ahora contestando a la pregunta os diré que el bebé NUNCA se encuentra solo a nivel energético. O bien estará con seres de vibración 100 % compensando su energía, o bien se encontrará terminando de cerrar su última existencia despidiéndose de seres que han estado con él en su última existencia. QUE QUEDE BIEN ENTENDIDO QUE TODO ESTO LO HA ELEGIDO ENERGÉTICAMENTE EL BEBÉ EN LA JUNTA KÁRMIKA YA QUE TODO HA ESTADO PREVIAMENTE ENERGETIZADO POR ÉL.

Debo deciros también que a veces el bebé gesticula con las manos como si tuviera algo consistente en ellas y realmente no tiene ningún objeto en este momento en sus manos. El bebé, realmente, está jugando con la energía, energía que el adulto no puede percibir debido a sus bloqueos energéticos que le llevan a crear un denso velo. Es decir, no es que juegue en el espacio sino que está jugando con algo energético creado por él mismo. Esto quiere decir que el bebé puede, a nivel sutil, tener acceso a la memoria energética de la materialización, obviamente, desde un punto de vista básico.

Pasaremos a explicarlo mejor, mediante un ejemplo real de esta Tierra:

Había una familia en la cual el padre llamaba a su hija «NENA». El padre falleció y transcurridos más de veinte años volvió a la misma familia en forma de nieto. Lo primero que hizo el nieto, cuando vio a su abuela fue decirle «NENA», mirándola fijamente a los ojos, con un sentimiento inexplicable para los seres que le rodeaban; excepto para su abuela, que con la mirada y el sentimiento conectó con su difunto padre. Todavía hoy día el niño sigue llamando a su abuela «NENA».

Como veis, el pequeño aún se encontraba conectado con su última vida como padre de su actual abuela y ahora volvía como nieto a la misma familia para seguir desempeñando una labor compensadora en su rueda kármica o dármica.

Eso no quiere decir que tengamos que darnos cuenta de quién es nuestro hijo o nuestro nieto cuando llega a nuestra familia, pero si pudierais saberlo podrían aclararse muchas cosas y entender muchas emociones expresadas y alteradas por individuos que los rodean. Por lo tanto, se os recomienda que no le chilléis a un bebé ni os peleéis en la habitación de un bebé, aunque él no se encuentre allí en dicho momento, porque la energía queda en dicha habitación y eso haría que el bebé adquiriese energía que no le corresponde y que alteraría su ciclaje.

Que quede bien claro que el bebé entiende perfectamente todo lo que decís, aunque no os pueda responder en aquel momento, tal como vosotros quisierais.

Y nos preguntaremos: ¿por qué?

Pues bien, él tiene que sacar dicha energía de su espacio motriz y por medio del llanto limpia dicha energía, al igual que por medio de las heces transmuta la sobrecarga energética que está invadiendo su espacio motriz, lo cual él conoce y sabe limpiar por sí mismo, mientras que la alteración externa desconocida por el propio bebé aún le es imposible limpiarla.

Como veis, el bebé ya es un individuo que, por pequeño que parezca a nivel físico, sabe poner de una forma clara y precisa límites a su foco motriz.

Y ahora pasamos a contestar la pregunta «¿Cómo podemos comunicar con un bebé que todavía no habla?» Podéis hacerlo como queráis, desde la palabra al color, pues aunque no pueda contestaros mediante el habla, el pequeño individuo se entera de todo, antes incluso de que vosotras podáis expresarlo o actuar mediante un símbolo de afecto hacia él.

Que quede claro que el bebé viene con una burbuja energética aislante y protectora a la vez, porque está sufriendo una adaptación al recinto al cual él ha querido regresar, ya que el individuo desde que nace hasta que empieza a hablar correctamente está muy vinculado con su última existencia vivida y aún conserva conatos de memoria de la misma.